Hay piedras que no se pueden introducir en agua con sal, ni exponerlas mucho tiempo al sol, ya que perderían su brillo y su superficie se dañaría.

Particularmente, utilizo mucho los inciensos u otras resinas para limpiar y purificar algunas de mis gemas, como por ejemplo: el palo santo, mirra, ruda, copal o atados de salvia blanca. (Más adelante hablaré de estos tipos de inciensos y resinas, en su correspondiente apartado).

Hay que situar las piedras en una mesa limpia. Enciende el incienso (ruda, mirra, etc.), palo santo o salvia blanca y pasa el humo por las piedras o minerales a limpiar, durante al menos 5 o 10 minutos.

También utilizo una drusa de cuarzo blanco. Las drusas son uno de los mejores transmisores y generadores energéticos.

Simplemente coloca tus piedras encima de ella y la drusa se encargará de apartar todas las vibraciones negativas que tengan y las cargará de energía positiva.

Otros métodos:

-Enterrando los cuarzos en la tierra de una maceta (no admitiendo tierras ácidas). Y dejarlas enterradas durante 3 o 4 días.

Limpieza de cuarzos a través de los sonidos de cuencos tibetanos. Se colocan los cristales dentro del cuenco y a continuación se golpea el recipiente con el mazo alrededor del borde. Las vibraciones que emiten purifican y aumentan la vibración de las piedras.

Dato Importante:

Si se rompe una piedra, significará que la piedra cumplió su misión y tendrás que deshacerte de ella. Puedes tirarla al mar, en la montaña o enterrarla.